Comarca del Matarranya. Cortes de Aragón 7, Valderrobres, Teruel 44580 - (+34)978890860 -  English web version - Versión español

El Matarraña inspira a los guionistas

Se dice que los paisajes del Matarraña tienen una luz especial que los hace auténticos e inconfundibles. Reconocidos escritores, pintores y artistas de diferentes disciplinas se han refugiado en estos pueblos para encontrar la paz y la inspiración que en muchas ocasiones se echa de menos en las grandes ciudades. 

Pasear por los campos y vivir en plena naturaleza; disfrutar de las vistas que nos ofrecen las montañas; respirar el aire puro o ver el cielo estrellado; recorrer calles empedradas que guardan el secreto de tiempos pasados y mimarse a uno mismo con la gastronomía de una comarca rica en productos artesanos de gran calidad, tiene un efecto inspirador, que hace que conectemos con nosotros mismos y aflore nuestra creatividad.

Si algún gremio profesional destaca por su creatividad, ese es el del cine y la televisión.  En algunas ocasiones, se hacen guiños al espectador, como recientemente, en la serie ‘La riera’, del canal TV3, que en su capítulo 1507, ha enviado a algunas de sus actrices de vacaciones por el Matarraña. 

(A partir del minuto 07:36 hasta 08:14)

 

Y es verdad que las pastas del Matarraña enamoran.  Os dejamos con un enlace donde podréis ver la gran variedad de dulces, hacer click aquí.

 

 

 

Leer mas...

¿Y tú, conoces el Matarraña en invierno?

¿Y tú, conoces el Matarraña en invierno? Hay mucho que ver... El Matarraña es un territorio natural y patrimonial con un clima mediterráneo, en el que siempre hay algo interesante que hacer, sea de día o de noche. Os dejamos  una lista de los pequeños placeres de invierno que se pueden disfrutar en el Matarraña:

1. Emocionarse con los atardeceres en un poblado íbero del Matarraña.

2. Observar las cabras hispánicas.

3. Comer un buen ternasco de Aragón.

4. Callejear por los pueblos del Matarraña.

5. Sacarse un selfie en una plaza.

6. Pillar una bici y recorrer la Vía Verde.

7. Hacer una cata de vino de la tierra.

10. Pasear por la ruta accesible de los túmulos.

11. Entrar en cualquier panadería del territorio y comerte una casqueta.

12. Disfrutar de las hogueras de san Antoni, y participar de la fiesta religiosa con la bendición de los animales y la subasta de productos.

13. Ver el lugar más tétrico del Matarraña, las cárceles.

14. Tomarse una tapa de jamón de Denominación de Origen de Teruel.

15. Para los amantes del senderismo, patear los Puertos de Beceite.

16. Leer un buen libro al lado de un cálido fuego.

17. Mirar el cielo y disfrutar de las estrellas.

18. Fotografiar los almendros en flor que invaden todos los campos.

19. Conocer el importante trabajo arqueológico de Juan Cabré.

20. Aprender a catar un buen aceite de oliva.

21. Disfrutar de la sonrisa del matarranyense.

22. Probar las olivas "muertas".

23. Participar en la fiesta religiosa de Santa Agueda.

24. Entrenarte para tu proxima carrera o marathón.

25. Ver un espectáculo de aves.

26.  Disfrutar de la tranquilidad del Matarraña.

27. ¡Vuelve! y recomienda Matarraña.

 

Leer mas...

Poblado de Sant Antoni: un espacio íbero, un bello mirador

El acceso del poblado íbero de Sant Antoni se encuentra entre la carretera que va de Calaceite a Cretas, a 300 metros de Calaceite, esta señalizado.

Es un mirador ideal para disfrutar de paisajes agrarios con mosaicos de campos de almendros, olivos y vid entre los que contrasta el ocre de la tierra que se alterna con paisajes forestales de pinares y encinares.

Son paisajes que transmiten armonía entre la acción del hombre y la naturaleza y todo ello con el fondo de los Puertos de Beceite. Los puntos de interés paisajístico que podemos disfrutar desde la cima del poblado son: al norte, podemos observar la cercana ermita de Sant Cristobal junto a Calaceite. Desde este punto hay comunicación visual con otros poblados íberos; al este, el Tossal Redó con el fondo del Barranco de la Vall de Rovira y la ermita de Sant Pol (Arens de Lledó); al sur Els Castellans, detrás de la ermita de Santa Ana; y, al oeste, Sant Cristobal de Mazaleón junto al río Matarraña.

El poblado ibérico de San Antonio de Calaceite tuvo dos fases de desarrollo: una, inicial, correspondiente a los siglos V y IV a.C, situada en la parte más elevada del cerro, responde a un poblado de planta central, y otra posterior, fechada en el siglo III a.C., momento de mayor apogeo del poblado, que amplió el primer núcleo de ocupación construyendo nuevas alineaciones de viviendas dispuestas en terrazas adaptadas al terreno y rodeándolas de una muralla, torreones y otras estructuras defensivas.  Destaca una torre monumental de planta semicircular, junto a una balsa. Fue en el año 1903 cuando se iniciaron las excavaciones arqueológicas de este yacimiento a cargo del conocido arqueólogo calaceitano Juan Cabré.

 

 

Ver fotografía esférica del poblado íbero de San Antonio, hacer click aquí.

Leer mas...

Olivos del Matarraña

El olivo ha sido tradicionalmente uno de los cultivos principales de la comarca y un importante puntal de su economía.

La implantación del olivo se remonta a la época de los fenicios, importado a través de la Mediterránea, aunque fue durante la romanización de nuestro territorio cuando su cultivo se extendió de manera importante.

Desde el s. XV y hasta finales del s. XVIII, gracias a determinados privilegios y al elevado precio del aceite, la producción oleícola tuvo un gran desarrollo: se construyeron muchos molinos y el aceite del Matarraña se comercializó internacionalmente. A finales del s. XVIII había como mínimo 60 prensas de aceite en la comarca. La sobreproducción, sin embargo, provocó una crisis del sector a lo largo del s. XIX. A pesar de ello, durante las primeras décadas del s. XX, la agricultura, y el aceite como primer producto, continuaba siendo el principal sector económico (exceptuando algunos focos industrializados o de actividades extractivas) hasta la helada del año 1956 que afectó a buena parte de los olivos e hizo precipitar la emigración de un número importante de matarrañenses hacia las ciudades, las cuales necesitaban de mano de obra para su creciente industria.

En la actualidad, continúa siendo el principal cultivo de la comarca (cerca del 38 % de la superficie agrícola en producción) y se ha apostado por la calidad integrándose en la denominación de origen Aceite del Bajo Aragón. Las explotaciones son mayoritariamente familiares con un elevado grado de mecanización y la variedad principal es la empeltre. Otras variedades minoritarias más antiguas son la mançanal, la moixonenca y la rebuigenca. En los últimos años se han realizado también algunas plantaciones de las variedades aberquina y picual.

Productores de aceite de la comarca del Matarraña, hacer click aquí.

Leer mas...
Subscribe to this RSS feed